Cuatro errores económicos que el PSOE no debería repetir

Artículo publicado el 26 de julio de 2014 en eldiario.es

El PSOE ya tiene nuevo Secretario General, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, que tiene la responsabilidad de liderar una transformación radical del funcionamiento interno del partido, de sus formas de relacionarse con la sociedad y de su contenido programático, para volver a conectar con la ciudadanía y optar a gobernar de nuevo el país. Y entre esos cambios programáticos, los que se refieren a la política económica deben ocupar a nuestro juicio un lugar central. Porque una de las cuestiones que precisamente han propiciado de forma más evidente la pérdida de confianza de su electorado ha sido la política económica que ha desarrollado durante sus años de gobierno. Es una opinión bastante extendida que las diferencias entre PSOE y PP (los dos partidos, hasta ahora, con opciones reales de gobernar en España) han sido y son evidentes en materia social y de derechos ciudadanos, pero mucho menos perceptibles en materia económica.

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Recetas para recuperar el voto socialista

Artículo publicado el 22 de julio de 2014 en eldiario.es

Nunca antes en nuestro país una organización tan grande como la integrada por 200.000 militantes del PSOE había elegido a su líder a través de un proceso abierto en el que cada uno de los votos tiene igual valor. Sería absurdo relativizar el avance que ello ha supuesto para el propio partido socialista y para el sistema democrático, en general. Se abre, pues, un nuevo tiempo y es legítimo hacerlo con esperanza e ilusión. Pero haría mal el nuevo Secretario General en caer en la autocomplacencia. El paso que se ha dado es importante, pero Pedro Sánchez debería ser consciente de que la posición del PSOE ante la sociedad y sus expectativas electorales se encuentran seriamente dañadas como consecuencia de una trayectoria política equivocada que los ciudadanos siguen teniendo muy presente. Estos problemas que el nuevo líder debe atajar para evitar el camino hacia la irrelevancia política son dos: la falta de radicalidad, de audacia, de su discurso y la nula credibilidad de sus dirigentes.

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De ciudadanos a consumidores

La creciente tensión entre Capitalismo y Democracia, especialmente perceptible en las economías más empobrecidas por la crisis, no sólo produce indignación, también dota de sentido político a lo que en otro tiempo no pasaba de ser una explosión de rabia pasajera. Si las Marchas de la Dignidad son el primer esbozo de esta indignación organizada – con el riesgo que conlleva esta asunción- algunas preguntas planteadas por Pablo Sánchez y Ariel Jerez en este mismo medio (“Partidos, Militantes y Ciudadanos en la Crisis de Representación”) podrían tener respuesta, al menos tentativa.

La diversidad de grupos y banderas visibles en las Marchas y que tanto preocupa a quienes reclaman ya frentes unitarios, ha demostrado ser más una fortaleza que una debilidad organizativa. Las diferencias ideológicas y los matices programáticos de esta diversidad no parecen ser un obstáculo a la reflexión conjunta y a una movilización política eficiente.

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Borja Suárez en A vivir que son dos días: “La incapacidad para hacer frente a la ofensiva neoliberal tiene mucho que ver con la debilidad de la socialdemocracia”

¿Podría conseguirse un equilibrio económico más justo para todos? Al calor de de la reciente celebración de la reunión anual de Davos, en la que líderes políticos y económicos debaten sobre la desigualdad y pobreza en el mundo, el domingo 26 de enero el programa de la Cadena Ser “A vivir que son dos días, que dirige y presenta Javier del Pino, desarrolló un interesantísimo debate sobre los efectos de la crisis, la desigualdad creada, el ataque al estado de bienestar acometido por las políticas neoliberales y el papel de la política para corregir esta tendencia, y más señaladamente de la izquierda. En este debate participó nuestro compañero Borja Suárez, junto a Josep Fontana, Teresa Cavero, y Carlos Jiménez Villarejo, además de por supuesto el propio Javier del Pino.

Podéis escuchar el debate íntegro (42 min.) en la Cadena Ser, este enlace:

http://www.cadenaser.com/sociedad/audios/carlos-j-villarejo-davos-va-remodelar-nada-hay-intencion-hacerlo/csrcsrpor/20140126csrcsrsoc_7/Aes/

Extracto de algunas de las intervenciones de Borja Suárez a lo largo del mismo:

  • “El resultado de la crisis es la agudización de la desigualdad y la pobreza. Y sus peores consecuencias están por venir, porque se está utilizando la crisis como pretexto para atacar el estado de bienestar”.

  • “La crisis ha puesto de manifiesto la pérdida de relevancia del factor redistributivo en la acción política”.

  • “El capitalismo sin escrúpulos ha salido triunfante de la crisis, y ha aprovechado esta situación para atacar los elementos que compensan el mundo de desigualdades: el estado de bienestar”.

  •  “Hemos asistido durante años a la colonización del espectro de la izquierda por parte de valores neoliberales, que la izquierda no ha sabido combatir”.

  • “Ahora, la socialdemocracia está buscando recuperar la credibilidad perdida. Y el riesgo está ahora mismo en buscar esa credibilidad en conceptos novedosos, cuando lo que tiene que hacer la izquierda es recuperar sus señas de identidad”.

Romper con el pasado

Artículo publicado en El País el 8 de diciembre de 2013

La polémica suscitada en las últimas semanas con ocasión de la publicación de los libros de memorias del expresidente Zapatero y del que fuera ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, dan pie a la reflexión sobre la trayectoria del PSOE en los últimos años, su situación presente y su futuro. La información desvelada en esos libros y las valoraciones realizadas por quienes protagonizaron momentos decisivos de la historia reciente de nuestro país generan desconcierto en muchos ciudadanos; pero los votantes y simpatizantes del PSOE se encuentran particularmente cargados de razones para formular dos críticas severas. Sigue leyendo

Recuperar la confianza

Artículo publicado en El País el 5 de diciembre de 2013

En los últimos años, la palabra “crisis” se ha apoderado del lenguaje. Todos hablamos de crisis, poniendo, sobre todo, el acento en la de carácter económico y, por ende, financiero y laboral; pero seguramente de la que más cueste sobreponerse sea de la crisis institucional y, por consiguiente, política y democrática. El ciclo económico negativo que padecemos desde hace ya seis años, pese a su dureza y a los destrozos que está dejando como herencia, acabará dando paso a una nueva etapa de crecimiento, por lo menos en términos macroeconómicos. En otros momentos ha sido así y, pese a que en este mundo profundamente globalizado nada es igual ya, cabe imaginar que de nuevo así será.

Por el contrario, la superación de la crisis institucional, política o democrática, puede costar mucho más. Si se acaba contaminando por completo el corazón de nuestro sistema de organización del poder público, no se va a bombear más que desconfianza o desafección hacia el sistema mismo. Sigue leyendo