El PSOE ante Podemos

Artículo publicado el 6 de noviembre de 2014 en eldiario.es

Podemos ha sacudido la mortecina escena política española de los últimos años. No sólo por su pujante tirón electoral, ya contrastado en las elecciones europeas, sino también por haber condicionado las prioridades de la agenda política y, en cierto sentido, el modo de hacer política en el país. Todo ello se refleja en el reciente barómetro del CIS, en el que los ciudadanos castigan duramente a los ‘populares’ por la sucesión de escándalos de corrupción y premian el discurso de denuncia de Podemos.

Pero sería precipitado concluir que el principal perjudicado por la irrupción de esta nueva formación es el PP. Como el mismo CIS señala, la ciudadanía sitúa a Podemos en la izquierda dentro del espectro ideológico, por lo que es al PSOE, principalmente, al partido que amenaza con arrebatar una parte considerable de sus votantes en las próximas citas electorales. De ahí que resulte tan relevante el tipo de respuesta que los socialistas ofrezcan ante este desafío.

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¿Pueden los partidos seguir ignorando la regeneración democrática?

Artículo publicado el 22 de octubre de 2014 en Piedras de Papel de eldiario.es

Permítanme que empiece este post de una forma un poco heterodoxa, recurriendo a las nociones de la física sobre los cambios de estado de la materia.  Éstos se definen como cambios que sufre la materia en su forma, volumen o en su estado, sin alterar su composición o naturaleza. Así, se pasa del estado sólido al líquido, como hace el hielo cuando se derrite por efecto del calor; o del líquido al sólido por el efecto del enfriamiento. En estos casos, se conoce exactamente cuáles son las condiciones que se tienen que dar para que la materia pase de un estado a otro. ¿Pero qué ocurre cuando queremos aplicar estas nociones a los cambios en el estado de la sociedad? ¿Está tan claro cuáles son esas condiciones?

Sabemos que el termómetro social lleva registrando una “temperatura anormal” desde hace varios años. Para comprobarlo tenemos los “síntomas demoscópicos”: niveles récord de desconfianza hacia los políticos, descrédito generalizado de las instituciones e insatisfacción con el funcionamiento de la democracia. Y  también son evidentes los “síntomas electorales”: la fuerza de un nuevo partido, Podemos, que genera una gran capacidad de atracción entre los que quieren (en un número creciente) un caballo de Troya que sirva para cambiar el actual estado de cosas.

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Líneas Rojas por un frente progresista común contra los recortes y por una democracia más participativa

En el último año y medio la sociedad española, de forma plural y diversa, pero muy visible y contundente, está manifestando su profundo malestar con la situación socioeconómica que soporta y con las actuaciones que los poderes públicos están adoptando para encarar las dificultades económicas, así como con la forma con la que los representantes políticos, en sus diferentes ámbitos de responsabilidad y competencias, están desempeñando el papel que los ciudadanos les han encomendado con sus votos en los diferentes procesos electorales.

Estas demostraciones de malestar se han intensificado en la reciente etapa de gobierno del Partido Popular, en consonancia con la profundización de las políticas de ajuste presupuestario y de recorte de derechos sociales y laborales que están en la base de esa irritación ciudadana, y se han reflejado en varias y muy importantes protestas que se han desarrollado en el mes de septiembre en varias ciudades españolas, y señaladamente en Madrid. Por su repercusión y trascendencia, destacan las convocadas por la denominada Cumbre Social, que engloba a más de 150 organizaciones, entre ellas los sindicatos UGT y CCOO, y la Plataforma 25S, en la órbita del movimiento 15M y otras organizaciones de la izquierda no parlamentaria. Organizaciones e iniciativas diferentes, en consecuencia, que si bien aglutinan en muchos casos a las mismas personas, recogen también visiones de la realidad y objetivos diferenciados en cuestiones relevantes. Esas diferentes sensibilidades que expresan las distintas convocatorias de protesta coexisten también en el seno de LR, cuya composición es fiel reflejo de esa pluralidad social, manteniendo como denominador común la firme voluntad de trabajar para reforzar los valores esenciales que siempre ha representado la socialdemocracia y la construcción de una alternativa de gobierno progresista para nuestro país.

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