El PSOE se juega su futuro: más democracia o desaparecer

Manifiesto de Líneas Rojas

El PSOE está a punto de desaparecer como fuerza política de gobierno. En los casi tres años transcurridos entre las últimas elecciones generales y las pasadas elecciones europeas, el PSOE no ha hecho otra cosa que vagar sin rumbo, a la deriva. Perdidas sus señas de identidad, este partido político, en su día mayoritario, contempla desnortado que la sangría de votos parece no tener fin. No hay suelo electoral.

Hoy conviene recordar que son muchos los partidos socialistas en el ámbito europeo que han perdido dramáticamente representatividad y capacidad de influencia, convirtiéndose en algunos países en partidos residuales. El pasado no garantiza el futuro y la ciudadanía pide otra forma de hacer política. Debería resultar evidente que un partido político es una herramienta al servicio de la sociedad, no un fin en sí mismo. Un instrumento imprescindible que sirve para vincular a representantes y representados.

Tras el rotundo fracaso electoral europeo, el PSOE se encuentra en la tesitura de qué hacer para que la opción socialdemócrata recupere la confianza de la ciudadanía. Lo primero, por supuesto, es tener un programa de propuestas progresistas a la altura de su historia. Pero además de ello, hoy parece innegable que también es necesario abrir el partido a la sociedad. Y para ello, nada mejor que celebrar, en primer lugar, unas primarias abiertas a toda la ciudadanía para elegir el/la candidato/a a la Presidencia del Gobierno. Esta posibilidad parece ya estar descartada tras el anuncio de la celebración de un Congreso extraordinario. De ser así, cualquier otra opción que no pase por elegir en este Congreso al Secretario o a la Secretaria General del partido directamente por toda la militancia, un militante = un voto, supone la desconexión completa con las demandas que viene reclamando la sociedad y, por tanto, la defunción del PSOE como partido de gobierno.

En todo caso, las primarias para elegir candidato electoral deben estar aseguradas, garantizando la ejecutiva saliente del Congreso extraordinario que se celebrarán en un plazo breve de tiempo y en impecables condiciones de transparencia e igualdad de oportunidades entre todos los candidatos.

En este momento histórico crucial, rechazamos radicalmente la idea de que decisiones de este calibre sean tomadas únicamente por parte de los llamados “barones”, o por determinadas élites políticas y/o económicas que dan muestras de estar más preocupadas por mantener su condición de tales que por sacar lecciones positivas de lo que los ciudadanos les han querido enseñar con su voto.

Convencidos de que solo a través de un funcionamiento radicalmente democrático y transparente el PSOE podrá volver a conectar con la sociedad y, sobre todo, con esos millones de ciudadanos que un día confiaron en él, pero que en los últimos años se han alejado en busca de otras alternativas, desde el colectivo Líneas Rojas reclamamos:

.- Que el Secretario General del PSOE sea elegido por TODA la militancia (voto directo e igual, como expresión inequívoca de una democracia interna auténtica); y

.- Que el candidato a Presidente del Gobierno del PSOE sea elegido por TODA la ciudadanía que quiera participar en ese proceso de primarias abiertas.

No hay que tener miedo a la democracia.