El PSOE y las elecciones europeas: reflexiones críticas

El anuncio de que la vicesecretaria general del PSOE será la cabeza de lista de este partido en las próximas elecciones europeas deja perplejos a muchos ciudadanos progresistas. Sin cuestionar la valía profesional de Elena Valenciano, habría sido bueno que la dirección del partido hubiera tenido presentes tres aspectos.

1. Una vez que el debate sobre la conveniencia de celebrar primarias se ha abierto, resulta muy difícil de explicar a la ciudadanía, en general, y a los simpatizantes del PSOE, en particular, por qué no se celebran estas para elegir la cabeza de la lista a las elecciones europeas, o, al menos, por qué no se da cuenta convincente de cuáles han sido las razones que han motivado tal decisión. La conferencia política de noviembre supuso, en este y otros asuntos, un avance valiente y (aparentemente) decidido hacia la apertura novedosa del partido a la sociedad. Por eso resulta decepcionante que en la primera ocasión esta nueva orientación se quiebre sin ninguna argumentación de peso. En estos momentos, las primarias son una necesaria vía de reforzamiento del funcionamiento democrático de cualquier partido político, y el PSOE debe dar ejemplo.

2. Tampoco es sencillo de explicar cómo podrá compatibilizarse la condición de vicesecretaria general de un partido como el PSOE con la de europarlamentaria llamada a jugar un papel relevante dentro del grupo socialista del próximo parlamento. Se argumenta, quizá con razón, que esta decisión es una muestra de la importancia que la dirección del partido atribuye a las elecciones europeas. Pero a ojos de mucha gente eso es tanto como decir que no hay ninguna otra persona dentro del PSOE cualificada para encabezar la lista. Parece olvidarse que los ciudadanos quieren –y es razonable que así sea– que sus representantes se dediquen plenamente a las tareas que tienen encomendadas, algo incompatible con simultanear dos puestos de tanta responsabilidad como los mencionados.

3. Quizá lo más grave es que esta decisión –y el hecho de que no haya habido voces discrepantes relevantes dentro del partido– es reflejo del aturdimiento en el que sigue sumido el PSOE. Los dirigentes del partido parecen incapaces de entender que los ciudadanos, sus potenciales votantes, reclaman desde hace tiempo una profunda renovación de personas y de liderazgos. Tal es la condición indispensable para una autocrítica sincera que permita a l@s socialistas recuperar la credibilidad. Lo que resulta condición imprescindible para constituirse, de nuevo, en alternativa viable e ilusionante al gobierno del Partido Popular, radicalmente conservador en lo moral y neoliberal en lo económico, que tantos destrozos está causando en nuestro país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>