El Estado, laico

La libertad religiosa, que incluye la libertad de culto, viene garantizada al máximo nivel en nuestra Constitución, en tanto que derecho fundamental. Pero su dimensión subjetiva, merecedora sin duda de esa protección, no puede traducirse en una proyección pública de ninguna religión vinculada a los órganos del Estado. La única manera de garantizar la efectividad de la libertad religiosa –dentro de la cual se incluyen todos los credos, pero también la no profesión de ninguno de ellos–, pasa por mantener la neutralidad de los poderes públicos a este respecto. Solo un Estado laico se encuentra en condiciones de conseguir que las creencias de cada persona, profese o no una determinada religión, sean igualmente respetadas.

Líneas Rojas ha querido ilustrar esta línea roja a través de una entrevista a Francisco Delgado, Presidente de la Asociación Europa Laica. Sigue leyendo

Ni un paso atrás en el reconocimiento de derechos ni en el respeto a la diversidad

Avanzado el siglo XXI, las sociedades cerradas, integradas por un grupo humano perfectamente homogéneo desde un punto de vista étnico, nacional o cultural, o bien constituyen una anécdota geográfica sin relevancia internacional o bien están condenadas a desaparecer irremisiblemente, ante el avance imparable de eso que hemos dado en llamar “globalización”, y que tantas repercusiones tiene no solo en el terreno económico, sino también en el político, social, medioambiental, etc.

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Invertir en ciencia y tecnología es invertir en futuro

Mucho se habla de la pronta salida de la crisis, pero hasta ahora los españoles no sabemos cuál es el modelo económico que va a remplazar a la economía del ladrillo y a la especulación financiera.

La crisis económica y su incansable retorica del recorte hablan de ciencia e innovación como salidas de la crisis a la vez que le propinan brutales golpes. En buena parte porque la ideología de derechas sigue constreñida al paradigma fallido del crecimiento económico y la reducción del papel del estado, sin aceptar que para que la ciencia avance es indispensable el concurso de factores públicos y privados, y de que calidad de vida es mucho más que consumo sin límite. Sigue leyendo