FUTURO INCIERTO EN LAS ELECCIONES ALEMANAS

El próximo 22 de septiembre se celebrarán las elecciones al Bundestag, el Parlamento alemán. En Europa, la esperanza de los opositores a la política de austeridad de la canciller Angela Merkel es que ella pierda los comicios a favor del aspirante socialdemócrata Peer Steinbrück, e incluso sus aliados ideológicos, como el Gobierno de España, apuestan que después de esta cita electoral cambiará la política alemana, lo que permitirá mayor inversión e incluso podría poner fin a la recesión de España en 2014, según el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. A cinco meses de las elecciones alemanas el resultado parece estar muy reñido. ¿Ganará la izquierda? ¿Seguirá la derecha? ¿O volverá la gran coalición?    

A cinco meses de las elecciones al Parlamento alemán las encuestas dan unos resultados muy reñidos. Las últimas encuestas de la llamada “pregunta del domingo” (Sonntagsfrage, sobre a quién votaría si hoy fuera domingo de elecciones) realizadas entre el pasado 19 de marzo y el 12 de abril dan una victoria a los cristianodemócratas de Merkel con una oscilación entre el 39% (Emnid) y el 42% de intención de voto (Infratest Dimap y Forschungsgruppe Wahlen). Por otro lado, estas encuestas dan entre un 23% y un 29% de intención de voto para los socialdemócratas del SPD representados por su candidato Peer Steinbrück.

Es decir, los votos entre los dos grandes partidos sumarían siempre la mayoría absoluta, pero no son suficientes para gobernar en solitario. Por lo tanto, los apoyos de los partidos minoritarios son esenciales para formar gobierno, una práctica habitual en Alemania desde hace décadas debido a la dificultad e incluso imposibilidad de los grandes partidos de conseguir mayorías absolutas.

Así, según estas encuestas los Verdes tienen entre el 14% (Forsa y Forschungsgruppe Wahlen) y el 16% (GMS) de la intención de voto, mientras que el socio de Merkel en el Gobierno, los liberales de la FDP, sólo conseguiría entre un 4% (Infratest Dimap y Forschungsgruppe Wahlen) y un 6% (Forsa y Allensbach), un desastre respecto a las elecciones de 2009 cuando consiguieron un 14,6% de los votos. Sin embargo, esta oscilación entre un 4% y un 6% de los votos no es baladí, ya que supone la diferencia entre estar o no representado en el Parlamento, pues para ello es necesario llegar al 5% de los votos.

Esta barrera sí la superaría -según todos los institutos sociológicos- Die Linke, la izquierda formada por una mezcla de socialistas desencantados y los herederos comunistas de la RDA, que conseguirían entre un 6% (Allensbach y Forschungsgruppe Wahlen) y un 9% (Forsa) de los votos.

Por lo tanto, la actual constelación de votos daría como resultado un gobierno de izquierdas, con una coalición entre el SPD y los Verdes (como la que gobernó Alemania entre 1998 y 2005), o de derechas entre la CDU y el FDP (como la que gobierna ahora). La diferencia entre una u otra está en unos porcentajes mínimos, de solo uno o dos puntos.

Die Linke, aunque no entraría en acuerdos sólidos con el SPD y ni mucho menos en una coalición de gobierno, desde luego no apoyaría a la CDU, por lo que no pondría en peligro la hegemonía de la izquierda en el Bundestag en caso de mayoría. Pero sí es fundamental saber qué pasará con el FDP. ¿Logrará superar el 5% y entrar en el Bundestag? De ello puede depender el color de la futura coalición de gobierno. Y saber qué pasará con este pequeño partido bisagra es siempre una incógnita.

 La incógnita sobre el futuro de los liberales

En las pasadas elecciones en el Land de Niedersachen (Baja Sajonia) del pasado 20 de enero, el FDP parecía desahuciado en las encuestas, pero logró un 9,9% de los votos, un 1,7% más que en las anteriores de 2008. Es decir, las mayorías en el Bundestag penden de un hilo. Y con ello el destino de Europa.

Por lo tanto, deben entrar en juego otro tipo de cuestiones, como por ejemplo, la percepción que se tiene de los candidatos. A pesar de que su partido sólo lograría como mucho el 42% de la intención de voto, la figura de Merkel es apoyada por el 60% del electorado (según el barómetro del pasado 22 de marzo de la cadena de televisión pública ZDF, tradicionalmente con tendencia hacia los conservadores), mientras que el candidato del SPD sólo es apoyado por el 29%.

En el juego de coaliciones también se hacen quinielas y existen preferencias, que incluso pueden configurar la campaña electoral. Así, según esta encuesta del ZDF, el 52% de los encuestados prefiere recuperar la gran coalición entre CDU y SPD que gobernó Alemania entre 2005 y 2009, mientras que sólo un 26% apoyaría reeditar la colaboración entre CDU y FDP (un 48% incluso lo rechazaría), y un 19% daría su beneplácito a una coalición progresista entre SPD y Verdes (con un 63% de rechazo).

¿Llegará de nuevo la gran coalición?

¿Se va hacia una nueva gran coalición en Alemania? ¿Apostarán los grandes partidos alemanes por volver a unir sus destinos? ¿Qué discursos y compromisos adoptarán en la campaña electoral? ¿Qué consecuencias tendría ese tipo de gobierno para Europa y para España?

Por el momento parece que el candidato del SPD, Peer Steinbrück, lejos de buscar puntos en común con la canciller Merkel, está subrayando sus diferencias. Así, en una entrevista reciente al semanario Der Spiegel, Steinbrück criticó muy duramente la política de austeridad del gobierno alemán y el coste que esta tiene para la integración europea. Steinbrück dijo, textualmente, que “la superación de la crisis europea va a costar dinero. Y será así: a Alemania solamente le irá bien si le va bien a nuestros vecinos”. Además, declaró la guerra a los paraísos fiscales y se puso en línea con el presidente francés, el socialista Hollande. Todo un desafío al discurso de Merkel y la promesa de un cambio de curso de la política alemana de 180º.

Si este es el eje del discurso del SPD en las elecciones, ¿podrán reeditar la CDU y el SPD la gran coalición? Y, ¿qué pasará con Alemania si los márgenes electorales entre derecha e izquierda son tan estrechos, que no se puede garantizar la gobernabilidad del país más poderoso de Europa si no es con un acuerdo entre los dos grandes partidos?

 

Michael Neudecker

Líneas Rojas

Un pensamiento en “FUTURO INCIERTO EN LAS ELECCIONES ALEMANAS

  1. Esta claro que los alemanes diran NO a la austeridad de Her Merkel.
    Los alemanes, como el resto de los europeos queremos un estado que intervenga en la economia, que de “servicios sociales”.
    YA ES HORA D DECOR NO A LA CAUSANTE DE LA CRISIS.
    POR UNA COALISION ROJIVERDE.

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