Por un Socialismo Poético

La ciencia define el amor como un proceso bioquímico que se inicia en la corteza cerebral. Su origen está en la producción cerebral de la FENILETILAMINA, del grupo de las anfetaminas, que desde el hipotálamo envía mensajes a las glándulas suprarrenales para que aumenten la producción de adrenalina. Esto produce mayores concentraciones de grasas y azúcares que aumentan la capacidad muscular y más producción de glóbulos rojos que facilitan el transporte de oxígeno.

No hay cuerpo humano que aguante este bombardeo químico mucho tiempo. Mal que nos pese, el amor científico suele durar poco, a no ser que se active de forma intermitente con nuevos estímulos.

La Poesía lo ve distinto. Neruda, entre otros millones de poetas, define el amor como algo inexplicable, inconfesable, ambivalente, contradictorio. Algo que surge de la nada, que no resuelve nada, que nos hace mejores. Una sublimación estética y emocional que nos desespera de necesidad:

“Aún cuando te digo que no te amo, te amo…
… te amo sencillamente porque te amo,
yo mismo no sé porqué te amo…”

El amor poético supera lo cotidiano, es aplicable a toda la humanidad y siempre vale la pena intentarlo. A diferencia del amor científico, el poético suele durar toda la vida porque, en tanto que idealización, se reinterpreta subjetivamente incluso cuando la producción de Feniletilamina es baja.

A la socialdemocracia le pasa lo que al amor: cuanto más científica pretende ser, menos dura. A medida que va perdiendo su poética – la igualdad- se va haciendo más y más irrelevante, hasta quedarse en mera gestión política sin aspiraciones de transformación social. Pero sin transformación, el anhelo lirico que da sentido político al socialismo se desvanece.

Esta es la imagen que ofrecen los partidos socialdemócratas en la actualidad, una acumulación de gestores sin anhelo poético, seducidos por el mercado y su pretendida superioridad técnica e incapaces de ofrecer una alternativa  al neo-liberalismo. Han terminado siendo un pero, una sucesión de matices cuyo principal beneficiario es el sistema financiero.

Ahora  que toca repensarse no estaría de más empezar a imaginar el mundo en el que nos gustaría vivir y recuperar el virtuosismo transformador del que alguna vez hizo gala la socialdemocracia.

Igual no hay mucho que imaginar. Basta con escuchar lo que se pide en las calles y comprobar que no está muy lejos de lo que la mayoría de los socialistas, no sé si sus elites, piensan y desean: democracias más participativas en economías más redistributivas.

Conocido el agente político contra el que actuar – las nuevas oligarquías financieras beneficiarias del modelo neo-liberal- y la dimensión global de los nuevos retos, con el centro de gravedad económica desplazándose hacia Asia, solo falta voluntad política.

No hay que empezar de cero, pues hay cientos de iniciativas coincidentes con la matriz ideológica de la socialdemocracia (Pacto Mundial por el Empleo, Agenda de Empleo Digno, Agenda de Gasto Social Mínimo, tasas impositivas a los movimientos especulativos, fin de los paraísos fiscales, lucha contra el cambio climático, politicas de cooperación basadas en el interés mutuo….). ¡No faltan ideas, falta voluntad para aplicarlas!

Es un trabajo hercúleo que esta debilitada socialdemocracia no puede encarar sola, salvo que se abra a la sociedad civil y cuente honestamente con ella. Ambas pueden diseñar juntas una nueva política poética capaz de anticipar las ventajas de un modelo de globalización más democrático e inclusivo y su aplicación a escala domestica.  Una nueva sinfonía política  capaz de emocionarnos.

El PSOE tiene pensado celebrar una conferencia política en 2013. No está mal, al fin y al cabo veinte años no es nada. Sería interesante que se hiciese explicito cómo se ve este partido a sí mismo. Hace décadas se dejó claro que había que ser socialista antes que marxista (Felipe González sic). ¿Y ahora? ¿Qué aspira a ser?

¿Y respecto a la democracia interna? ¿y a la profesionalización de la política? ¿y a las primarias? ¿y al papel de votantes y simpatizantes? Esperamos con mucha atención la conferencia política. Además de propuestas científicas, ¿habrá propuestas poéticas?

Javier Ramos

5 pensamientos en “Por un Socialismo Poético

  1. Es dificil amar en tiempos de cólera y zozobra.

    Pero después de todo, no sabemos
    si las cosas no son mejor así,
    escasas a propósito… Quizá,
    quizá tienen razón los días laborables.
    Tú y yo en este lugar, en esta zona
    de luz apenas, entre la oficina
    y la noche que viene, no sabemos.
    O quizá, simplemente, estamos fatigados…. (JGde Biedma)

  2. Sinceramente creo que aciertas en indicar el objetivo que debe buscar la sociademocracia cuando dices “democracias más participativas en economías más redistributivas”.Sin embargo no puedo evitar que todo lo del amor, la poesía y los sentimientos me parezcan cuestiones demasiado ñoñas para un artículo serio sobre el futuro de la socialidemocracia y del Partido Socialista Obrero Español.

  3. Me gusta!!!! . Efectivamente hay que hacer algo con ésta galeria…de politicos, “”sólo se preocupan de llenar sus bolsillos mientras España se va a pique””.

  4. El socialismo se está convirtiendo en una cuestión de fe. Se puede asimilar el concepto poesía en la política como una forma de seguir empujando el idealismo, las grandes ideas que mueven al mundo y las grandes ideas de justicia social, justicia poética. Pero con lo que nunca contaron los iniciales impulsores del socialismo primitivo fue con la condición humana, egoista y egocéntrica y este fracasó porque intentaron domar la raza humana por medio de la propaganda, lavados de cerebros y adoctrinamientos varios para hacer de los hombres una masa con conciencia social. Fracasó de pleno. A cambio de eso nació la democracia participativa que no está nada mal.
    La única fórmula para conseguir que se hiciera justicia poética fue cuando se descubrió que para que los que vivian mejor pudieran seguir haciéndolo era desterrar de las calles la violencia y la delincuencia porque si no, no podrian disfrutar de su opulencia en paz o no tendrian a nadie a los que vender sus productos (veáse desarrollo en el tercer mundo). Asi aplicaron la redistribución de la riqueza para que ellos pudieran vivir tranquilos, una razón de peso para sus egoistas intereses de clase y que de paso beneficiaba al resto. Busquemos entonces un motivo economico, egoista y que sirva a los interese de la clase rica para forzar a que la politica se encuentre con la poesia. ¿desórdenes sociales? ¿agitación violenta de la sociedad civil? ¿amenaza de retirada masiva del dinero de los bancos? (y digo amenaza) Las revoluciones ya están inventadas pero generan muchas pérdidas ¿copiamos modelo y avanzamos por la via violenta o seguimos por la via del medio? la de la huelga, la manisfestación que parece no lleva a ninguna parte? Se inventaron para canalizar y aplacar el descontento social. Hala! me manifiesto y me voy a mi casa por lo menos tranquilo de que estoy haciendo oir mi voz. Pero a los de arriba ¿que les importa si luego les vuelven a votar porque siempre son los mismos los que nos representan?
    Poesia en la politica…hummm, no lo veo.
    “Deberia ser” pero no “es”.
    Busquemos una razón de peso (otra mas) que sirva a sus intereses egoistas y que de paso beneficie al resto. Nos queda eso…o la guillotina.

  5. Javier:

    Para empezar con algo sencillo: primarias, listas abiertas y limitación de mandatos y si me preguntas por la poesía, poesía es política.

    Saludos.

    Ricard.

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