Primeras impresiones sobre las Elecciones Gallegas y Vascas

No podemos esperar mucho más

Los resultados de las elecciones gallegas y vascas celebradas ayer, 21 de octubre de 2012, son susceptible de muy diversas interpretaciones, en función del enfoque que se adopte. Aunque su análisis sosegado requiere de más tiempo, es posible ya ofrecer algunas impresiones, al menos, desde la óptica de quienes nos inscribimos ideológicamente en el espectro de la socialdemocracia y asistimos, una vez más, a una derrota sin paliativos de nuestro partido político de referencia, el PSOE.

La clave de interpretación no puede ser la misma para Galicia que para Euskadi, porque mientras que en la primera de estas Comunidades autónomas el PSOE se encontraba en la oposición, en la segunda de ellas había venido ejerciendo el gobierno desde hacía tres años, apoyado por el Partido Popular. No obstante esta necesidad de diferenciar uno y otro supuesto, lo que sí parece indudable es que en ambos casos el resultado electoral del PSOE (PSdG y PSE-EE) solo puede caracterizarse de desastroso, pues desastroso es que en ambos casos un partido que aspira a gobernar obtenga, poco más o poco menos, del 20% de los votos.

Las lecturas en clave autonómica son importantes, pero no pueden explicarlo todo. El castigo electoral de la marca PSOE (en sus diferentes siglas, en función de la Comunidad autónoma en que nos encontremos) demanda también una lectura en clave nacional o, si se prefiere, federal, pues el PSOE es un partido único (salvo en el caso del Partit dels Socialistes de Catalunya, que es un partido independiente, con toda la carga de profundidad y complejidad que este término tiene hoy en día), aunque organizado federalmente. Pues bien, de esa lectura nacional o federal cabe desprender algunas impresiones que empiezan a parecerse mucho a convicciones o, incluso, evidencias. A saber:

1º.- El PSOE muestra una incapacidad muy acusada de presentarse como respuesta ilusionante frente al malestar político y social que recorre desde hace tiempo nuestro país como si de un fantasma se tratara. Es más, parece existir una opinión muy extendida de que parte importante de los males que nos aquejan deriva de la acción del último gobierno socialista. La pérdida de conexión con la sociedad es palmaria, porque el PSOE ha dejado completamente de ser algo que nunca fue del todo: un partido que se construye de abajo hacia arriba.

2º.- Para una parte muy significativa de la ciudadanía, potencialmente votante del PSOE, este partido, tras las pasadas elecciones generales de noviembre de 2011 y las autonómicas celebradas anteriormente ese mismo año, no ha sacado las conclusiones adecuadas como consecuencia de un proceso interno de renovación profunda de ideas y responsables. Ha llegado el momento de hacerlo, por este orden. Primero, las ideas, para fortalecer la identidad y vigencia de aquellas que constituyen el ADN de la socialdemocracia. Y después, los responsables que mejor pueden encarnarlas, mirando siempre al futuro, generando, de nuevo, ilusión entre los cientos de miles de personas que nos siguen mirando, en busca de respuestas.

3º.- Aun reconociendo la dificultad de articular hoy en día un discurso explicativo de la compleja realidad económica, política y social que vivimos, lo que se traduce en una dificultad igualmente acusada para ofrecer un programa de propuestas que ayude a ver la luz al final de túnel, sin caer en la tentación del populismo fácil, lo que sí parece incuestionable es que un partido que aspira a gobernar debe ser capaz de ofrecer un discurso perfectamente reconocible, en cualquier parte del Estado, sobre algunos aspectos cruciales: modelo productivo, sistemas educativo y sanitario, pensiones, servicios sociales, modelo de Estado desde un punto de vista territorial, etc. Para muchos ciudadanos es muy difícil, por no decir imposible, saber qué ofrece el PSOE en algunos de estos ámbitos. Tal vez, uno de los casos más paradigmáticos sea el de la confusión generada en torno a la cuestión territorial, si bien la apuesta por un modelo federal, pendiente de mayor concreción, parece ir en la buena dirección. Pero incluso peor es que el partido no sea capaz de transmitir a la sociedad que ese (difuso) discurso responde a un planteamiento nítidamente de izquierdas.

4º.- Para muchos militantes, simpatizantes y, en general, personas cercanas al PSOE la organización y funcionamiento del partido empiezan a dar muestras claras de esclerosis, incapaz como se ha mostrado de adaptarse a las necesidades que demandan los nuevos tiempos. Existe un serio problema de selección de cuadros dirigentes. Quienes provienen de los márgenes orgánicos del partido, ya sea a nivel local, autonómico o, incluso, estatal, por regla general, se encuentran con una barrera infranqueable, la que forman los integrantes del llamado “aparato”, no solo para acceder a puestos de responsabilidad, sino incluso para realizar aportaciones valiosas para el propio partido, en función de sus capacidades. Eso genera frustración y, lo que es peor, pérdida de masa crítica cualificada.

Estas son solo algunas primeras impresiones, necesitadas, seguramente, de mayor análisis y reflexión, como es de esperar que suceda en las conferencias políticas que tiene programadas el partido para el año 2013. Pero como impresiones que son, creemos que responden a un sentir muy generalizado y acumulado a lo largo del tiempo, que no se debe obviar y, menos aún, sustituir por interpretaciones que, bajo la apariencia de la complejidad, en realidad solo esconden la vieja trampa lampedusiana de querer cambiarlo para que todo siga igual. Ha llegado el momento de cambiarlo todo para que nada (o casi nada) siga igual. La sociedad nos espera. Y si no llegamos pronto, se cansará y se irá. Debemos reaccionar ya. En nuestras manos está.

4 pensamientos en “Primeras impresiones sobre las Elecciones Gallegas y Vascas

  1. Sobre 3. la dificultad no es la de “articular un discurso explicativo de la crisis” sino de hacerlo sin pisar los juanetes a las diversas oligarquias a las que el aparato de un partido de gobierno no puede ser ajeno. Lo cual enlaza con 4.

  2. Duespués del correctivo que nos ha dado el pueblo gallego y vasco se debe reflexionar las lineas a seguir y el proyecto de idas que tenemos para esta España plural y federalista. Deberiamos empezar a lanzar mensajes de cambio dentro del partido y olvidarnos en estos momentos que somos opción de gobierno, ser humildes para nosotros y de cara a la cuidadania sin tener un doble discurso.
    Yo quiero participar en los debates de renovación de ideas y de compromiso social con el pueblo. Deberiamos participar en una lineas de actuación nuevas y de interrelación entre los militantes y el resto de la gente llana con prpuestas coherentes y realistas de hoy y a su vez para el futuro de una sociedad mas justa e igualitaria. Propuestas de reuniones comarcales con afiliados por zonas de una misma provincia para asi hacer una fuerza común con idesas y propuestas conjuntas en la zona donde se reside. Si no empezamos desde de abajo a construir el partido mal empezamos, quiero recordar que para recuperar la confianza en la gente y de ella, se basa que te vean y ser visible donde vives estar al lado de ellos, es decir del pueblo.
    Se deberia potenciar los desastres de esta gente a nivel municipal y de comunidad dando la visibilidad necesaria para que estemos hay dentro de la cuidaddania, es decir funcionar como partido activo a nivel de calle y con debate.
    Un saludo, seguire comentado y espero que se cuente conmigo.

  3. Estoy totalmente de acuerdo con estas reflexiones. El diagnostico es, en mi opinion, basicamente correcto. Pienso que la situacion del “paciente” (el PSOE) es quizas peor de lo que decis, pero bueno, es cuestion de matices.
    Pero mas alla del diagnostico… lo importante es la terapia. En este sentido, veo dos cuestiones clave:
    1.- ¿ Se trata de una situacion “reversible”? ¿ Se puede recuperar el PSOE para volver a ser una herramienta util de transformacion politica? ¿O es el PSOE ya “irrecuperable” y hay que apostar por una organizacion “de nuevo cuño” que sirva para nuclear un frente progresista?
    2.- Asumiendo que la situacion sea “recuperable” (que es mucho asumir: el slogan “PSOE y PP la misma cosa es” refleja una opinion muy arraigada entre las gentes progresistas de este pais)… ¿Como emprender esta transformacion? ¿Quien debe liderarla?
    Reconozco que no tengo una opinion totalmente formada sobre estas cuestiones. Creo que es muy dificil, quizas no imposible, la “recuperacion” del PSOE. Tambien es muy dificil levantar una nueva fuerza politica desde cero.
    En todo caso, no me cabe duda de que, para intentar una “recuperacion” del PSOE, se necesitaria una tranformacion radical, de tipo “disruptivo”, muy seria, nada de maquillaje y marketing!, basada en una alternativa que debe ser, sobre todo, “alternativa” (las “lineas rojas” que dan nombre a este blog deberian constituirse en principios “irrenunciables”). Creo que, en definitiva, se necesitaria una completa “refundacion” que, para ser creible, debe estar conducida por un nuevo liderazgo, que no este atado ni contaminado por los errores del pasado, que recoja lo mejor de la tradicion socialista, y que de cabida a las personas preparadas, no a las mas dociles al aparato,

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