Participación ciudadana: una responsabilidad compartida

¿Qué es la participación ciudadana, cómo y por qué?. Preguntas sin una sencilla respuesta a pesar de lo obvio que pueda parecer. No me lo planteo desde la incredulidad o simple política de marketing con que muchos políticos la miran. Sino desde la  conciencia absoluta de su necesidad en una sociedad democrática madura. Y es que, de lo que si estoy convencida, es de que no vale todo para poder decir que hay participación ciudadana real y efectiva. Y esto solo se consigue con una responsabilidad compartida: entre políticos y ciudadanos.

Tras los sonados movimientos ciudadanos en varios países del mundo incluido España, es curioso echar la vista atrás en la Historia y observar cómo el primer dato sobre asamblea ciudadana, que se remonta ala Antigua Grecia, tienen como origen la práctica política tiránica y corrupta de la época. Algo nos suena hoy ¿verdad? Esta llamada isonomía en Grecia, participación de los hombres libres en las decisiones públicas llamada después democracia, ha tenido distintos matices en la práctica histórica. Definida entre otros por Tomás de Aquino al final dela EdadMedia, Montesquieu en el s. XVIII, o los debates tras la revolución francesa; ha llegado al principio del s. XXI con una crisis más o menos generalizada en la participación, que desemboca hoy, en los ya mencionados históricos movimientos sociales en varios países del mundo.

La situación económica mundial; la puesta en evidencia de los excesos de los mercados financieros; el manifiesto control de estos mercados sobre el poder político o lo imperdonable de ciertas dinámicas del mundo político. ¿Detonantes todos ellos de las revoluciones sociales de los últimos años? Sí, pero sobre todo, su consecuencia: el efecto que esto ha tenido y tendrá directamente sobre los ciudadanos. La disminución del poder adquisitivo de las familias, el paro y los recortes sociales que aún no han cesado, han tenido en España el efecto del movimiento 15M o la marea verde y la primavera valenciana de forma más local. En la dimensión internacional, la revolución de los Jazmines en Túnez, como un hecho histórico sin precedente y su posterior expansión en los países árabes, tiene en la crisis un factor más como detonante. Pero, no solo la crisis, que ha afectado a las capas más bajas en lo más básico, sino la necesidad de las libertades democráticas conocidas gracias a la globalización, por un pueblo con mayor accesibilidad a las ideas extranjeras y menos oprimido por sus dirigentes que otros países islámicos.

Todos ellos son factores que han puesto literalmente a los ciudadanos en la calle para reivindicar, en definitiva y en mi opinión, más poder como pueblo y menos poder para los representantes en los que ellos han delegado y por los que se sienten defraudados. Algo más que legítimo, aún teniendo distintas aristas a analizar histórica y políticamente. Y con un efecto directo, que señalo desde mi experiencia como representante local: una mayor participación en la política local de vecinos involucrados en el movimiento y una mayor atención de la mayoría de los políticos a lo que se dice en las calles.

Pero la cuestión es, si son necesarios todos estos elementos circunstanciales para que el ciudadano reaccione y para que el político tome conciencia de que él es solo un ciudadano que en este momento representa y defiende los derechos de sus otros iguales. La participación en política la he vivido desde los dos lados: el ciudadano representado y el ciudadano representante. Y en ambos he encontrado falta de motivación cuando no ha habido elementos externos suficientes para dar importancia a algo que a mí me parece esencial: la participación ciudadana permanente para la construcción de una sociedad con una democracia madura, en la que salimos ganando todos.

La participación ciudadana debe ser algo que tanto ciudadanos como representantes tengan interiorizada como práctica normalizada en la vida en comunidad. Esto hoy, sólo se da en un porcentaje relativo pequeño de ciudadanos y también de políticos. Cambiar esto, es una responsabilidad compartida.

El político no debe tomar distancia con respecto al ciudadano, sino buscar las fórmulas más eficaces y constructivas, para que haya una permanente vinculación entre los ciudadanos y las instituciones públicas en las que los representantes toman las decisiones que afectan a todos. Cada ciudadano, debe asumir que la importancia de votar se prolonga en la acción continua desde los distintos sectores de los que forma parte, como elemento esencial para un progreso social rico y común.

Encontrar la forma idónea y viable de hacer política participativa no es sencillo. Requiere pedagogía e incluso una práctica constructiva que genere la mejor fórmula en cada municipio o comunidad. Pero mi experiencia y conocimiento de las acciones de distintos pueblos de España, de distinto tamaño, me confirman que es posible. No sin poco esfuerzo y conciencia de que merece la pena un gobierno abierto al ciudadano, porque aporta una mayor calidad democrática a las decisiones en cada institución.

La falta de políticas facilitadoras y la tendencia individualista de nuestra sociedad hoy, ha contribuido a alejar a ciudadanos y políticos, cuando en realidad, ambos deben sentirse como son: elementos imprescindibles e inseparables de un proyecto común. Es una responsabilidad necesaria. Es una responsabilidad compartida que dará legitimidad a cada gobierno, en la contribución común al desarrollo de los pueblos y las ciudades.

Raquel Jimeno
Portavoz del Grupo Municipal Socialista de Ciempozuelos

8 pensamientos en “Participación ciudadana: una responsabilidad compartida

  1. Muy de acuerdo contigo, Raquel.

    Incentivar la participación ciudadana no es sólo una tarea de didáctica teórica. Hacen falta políticas que pongan en valor los procedimientos y permitan a la ciudadanía ir tonificando ese músculo de la democracia real.

    Por un lado, por supuesto, transparencia en la gestión pública (y yo añadiría, privada), que permita el debate sobre cada acción de gobierno, sobre cada partida de gasto. De ese debate se aprende mucho sobre las mejores prácticas de gestión pública.

    Por otro, procedimientos para las ILP, que permitan el debate previo y el tamiz de propuestas antieconómicas, injustas, ilegales, … Hay que impulsar el desarrollo de sistemas de voto electrónico, con procedimientos de democracia líquida, etc.

    Pero para llegar a eso hay que empezar por lo básico. Un buen campo de entrenamiento serían las juntas vecinales. Permitir que las aportaciones realizadas a proyectos que nazcan de esas juntas desgraven del IBI, por ejemplo, incentivaría la gestión comunal. El problema sería que se daría una especie de anarcocapitalismo, en el que los barrios ricos harían mega proyectos desgravando el dinero que debería contribuir al desarrollo de barrios populares. Para compensar el efecto, se podría articular un sistema para gravar los proyectos de alta inversión por persona (proyectos de ricos), creando un impuesto escalado (un IVA proporcional al coste/persona) que alimente una bolsa de subvención a proyectos de bajo nivel (proyectos de pobres). Es una idea a desarrollar.

    • De acuerdo también.

      Los procedimientos de participación necesitan un análisis previo de la realidad de cada sitio y una construcción de estructura de participación que se hace poco a poco partiendo de esa realidad.

      La desconexion ciudadanos-políticos tiene su consecuencia más importante en la baja particiapción electoral, vista ayer mismo. Es necesario un compromiso político y social mayor para una democracia más fuerte.

  2. ¿Sabes, Raquel? Se nota en tu artículo que la participación es algo que procuras potenciar en tu día a día pero ¿cuántas de las personas que trabajan contigo la practica o les preocupa?
    Hablamos mucho de participación y poco de cómo implicamos a la ciudadanía en ella. Seguramente porque eso es lo más difícil y no existe una sola fórmula para ello, el conocimiento de la realidad cercana, el compromiso, la responsabilidad…
    ¿No será que cuando llegamos a gobernar nos olvidamos enseguida de ella? ¿No será que la ciudadanía está cansada de confiar en nosotros la clase política y comprobar que a los dos días estamos tan ocupados por los problemas, la crisis, la herencia, que no nos queda tiempo para preguntarles y consultarles? !Si hasta los militantes de base se sienten olvidados en cuanto acaba la campaña electoral!
    La participación sirve de muy poco si no conlleva compromiso/contrato entre ambas partes, por eso creo que tenemos que dar algún paso más. Creo que los programas electorales deben ser un contrato entre la ciudadanía y la política, pero un contrato como el de los folletos de las empresas, todo lo que en ellos se ponga debe cumplirse o de lo contrario se podrá llegar a la inhabilitación del político.
    Creo que la obligación de consultar con los barrios afectados, con los colectivos implicados, aquellas decisiones que les afecten directamente modificando sus condiciones de vida o de hábitat debe consignarse en la Ley de Organización y Funcionamiento de los municipios.
    Seguramente se pueden dar más pasos en este sentido pero me parece que la idea fundamental está plasmada: el voluntarismo para cumplir con la participación no funciona, debe estar recogida como obligación del gobernante, bajo pena de inhabilitación, porque si no es capaz de comunicarse con la cioudadanía no es apto para este trabajo.

  3. Lo pimero para hablar de ciudadania y participacion es leer a los clasicos, empezando por Aristoteles, Maquiavelo, Hobbes, Rousseau, Loche etc.y a autores modernos de filosofia politica.
    Lo segundo, estudiar el contrato social.
    Lo tercero, clarificar el concepto de democracia.Y el de neoliberalismo.
    Y lo ultimo, menos informacion y mas formacion.Y que las redes sociales no sean mas que lo que son, un medio de comunicacion.
    ! Ay de aquellos Ateneos, donde los humanos querian aprender!
    !Ay donde esta el Agora!. Donde estuvo siempre, en las calles..

  4. No soy militante del PSOE pero me ha gustado mucho la propuesta de regenerar a este partido basándose en retomar proyectos ideológicos progresistas.
    Leyendo este este blog de Participación Ciudadana, lo primero que me llama la atención es lo teórico del planteamiento. Participar, ¿como?.

    Lo primero es tener información de lo que se hace en mi ayuntamiento, o de cualquier organismos a cualquier nivel de la Administración, que el que gobierne u ocupe cargos públicos, al nivel que sea, de explicaciones de porque hace lo que hace o lo que no hace, con datos y números. Así podre participar, que se pretende, porque y como.

    A esto yo le llamo Ley de Transparencia y eso es un objetivo básico que hay que conseguir, que la Administración este obligada a dar la información que solicita el Ciudadano, es necesario luchar por una ley operativa.

    Tambien , ¿como va a a participar el ciudadano en nuestra España si los propios partidos políticos limitan la participación de sus militantes?, ¿como vamos a confiar los ciudadanos si se ofrecen listas cerradas donde o votamos a toda la lista o no votamos?, ¿no sera posible que los cargos políticos den cuenta de su actividad institucional ?, ¿cuantas veces a faltado usted, señor senador, a un pleno?, ¿que ha aportado usted señor concejal para mejorar la situación de su ayuntamiento?. Hay muchísimos ejemplos que se me ocurren.

    Esto se llama pedir cuentas al que te representa.

    Se me ocurren bastantes mas formas de participación ciudadana, pero de momento no os aburro mas.

  5. El sábado pasado tuve la ocasión de comprobar y ver con mis propios ojos lo que tu analizas en tu artículo. Asistimos a la manifestación contra el Tarifazo en los transportes públicos de Madrid 10.000 personas (según la organización facilitó en la lectura del manifiesto final). A mí me dió mucha vergüenza que una (otra más y no la última, por supuesto) subida que afecta a muchísimos usuarios de Metro en Madrid, sólo haya sido contestada por 10.000 personas…¿a cuantos va a afectar esta subida? Así nos va el pelo, ciudadanos….así nos va.

  6. Que bueno poder leer lo que alrededor de ese tema piensan otras personas preocupadas de lo que pasa con los ciudadanos, por acá en América Latina, concretamente en Ecuador sucede algo similar: cuando la Participación Ciudadana es ahora una Ley, los ciudadanos no participan y la formula para hacerlos participar de lo que a ellos les afecta o les mejora, no se ha descubierto. Hay mucho por hacer esta llamada sociedad del conocimiento.
    Atte. Hermel

  7. Si el Psoe y vosotros en concreto, lineas rojas, no os dais cuenta de lo que escribo abajo es necesario para la propia supervivencia del partido, entonces no solo perderá el Psoe, vamos a perder muchos millones de españoles que queremos una España mas democrática y SIN corrupción (por supuesto dentro de lo humanamente posible , por desgracia siempre habrá corruptos).

    No se si sois conscientes pero el Psoe es visto por muchísimos ciudadanos que os hemos votado en varias legislaturas como un partido sin alternativas, ensimismado en sus propios beneficios y por tanto sin alternativas de poder diferentes al PP.

    Os invito a que difundáis y firméis mi petición en Avazz, pero en cualquier caso si no lo hacéis, que supongo que es lo que pasara, os deis cuenta que o cambia radicalmente el PSOE o se hunde y con vosotros millones de españoles.

    Mi propuesta

    Por la regeneración democrática en un frente común con un programa común https://secure.avaaz.org/es/petition/Exigir_una_regeneracion_democratica/ … …

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